Durante la menopausia, tu cuerpo cambia a nivel hormonal y metabólico. Disminuyen los estrógenos y esto favorece una mayor acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal, además de hacer más lento el metabolismo. No es falta de esfuerzo ni de disciplina. Es tu cuerpo pidiendo un enfoque diferente, más adaptado a esta nueva etapa. Con una valoración médica adecuada, es posible entender qué está ocurriendo y aplicar estrategias eficaces para recuperar el control de tu peso sin poner en riesgo tu salud.